Vida después del COVID-19

¿Quiénes somos?

Allianz Partners comisionó al reconocido futurólogo Ray Hammond para analizar los cambios en el mundo debido al COVID-19.

El informe se centra en las principales líneas de negocio de Allianz Partners y muestra las secuelas de la pandemia en las áreas de salud, movilidad, viaje y hogar. Este informe nos ayuda a estar un paso adelante para adaptar nuestra estrategia y comprender lo que esperan nuestros socios estratégicos, sus clientes y en general el mundo cuando termine esta pandemia.

Ray Hammond cuenta con casi 40 años de experiencia en el análisis de tendencias que marcarán el futuro. Obtuvo el premio “Gold Medal for Services to Futurology” de las Naciones Unidas en 2010. Ray cuenta con una amnplia trayectoria previendo tendencias, hoy vive en el futuro que describió hace 40 años por primera vez. Ray hace conferencias y ofrece pláticas y cursos para compañías, gobiernos y universidades de todo el mundo.

Ha sido ponente en la Universidad de Oxford, Oxford-Martin School, en la CASS Business Shool y la Universidad de Lund en Suecia. Ray también es miembro de la Royal Society of Arts (FRSA).

Un nuevo mundo: La movilidad personal, los viajes, el hogar y la salud tras la pandemia de 2020

Se estima que en diciembre de 2020 llegará el fin de la pandemia a nivel global, implantándose un nuevo estilo de vida.

Ray plantea un nuevo escenario a pocos años en donde analiza las repercusiones de la pandemia que sufrimos este año y dará paso a un nuevo orden mundial, centrado en los ejes de nuestros hogares, la salud, la movilidad personal y los viajes.

¿Cómo cambiará nuestro hogar?
¿Cómo nos moveremos por la ciudad?
¿Cómo viajaremos? ¿Qué podemos esperar?
¿Cómo cambiarán la medicina y la asistencia?
PRÓXIMAMENTE
Infografía de cómo cambiarán los viajes después del COVID19

La experiencia de viajar nunca volverá a ser la misma

El Covid-19 ha sido un verdadero punto de inflexión para la industria: paralización de aviones, reducción del servicio de trenes, los cruceros no han podido atracar en determinados puertos debido a que transportaban pasajeros infectados y los restaurantes y hoteles han tenido que cerrar por motivos sanitarios. La era después de la pandemia dará pie a una época en la que todos seremos más precavidos.

Se estima que los primeros en recuperarse serán los recorridos cortos y los vuelos nacionales, pero los viajeros cambiarán sus hábitos, incluyendo el uso de mascarillas en todo el trayecto y despidiéndose de sus familiares fuera del aeropuerto. En algunas ocasiones, se utilizarán puentes previos al embarque del avión como “túneles de desinfección”. Las aerolíneas eliminarán la posibilidad de viajar con equipaje de mano para acelerar el embarque y reducir el riesgo de contagio y reducirán los servicios de comida y bebida a bordo.

Probablemente, la industria más afectada será la de los cruceros porque nadie cuenta aún con una visión clara sobre cómo se podrá regular la distancia social y respetar la cuarentena de los pasajeros enfermos para evitar contagios.

Las medidas sanitarias tendrán un gran impacto en la hostelería. Los restaurantes reabrirán durante franjas de tiempo más cortas los primeros días, contarán con un menor número de mesas y con menús reducidos, ya no contarán ya con comida buffet ni servicio de bebidas generalizado para asegurar un servicio individualizado. Las excursiones locales se llevarán a cabo, seguramente, de manera individual para cada cliente y tendrán inevitablemente un incremento en el costo.

Los viajes de negocios también se verán alterados por la pandemia tras demostrarse que la gestión global de proyectos es posible vía video-conferencia, que además reduce gastos financieros y emisiones de gases con efecto invernadero. Es posible que tan solo las reuniones comerciales, las exposiciones y los eventos deportivos internacionales recuperen las cifras previas a la pandemia en un futuro próximo.

Cambio hacia una movilidad compartida y flexible

El uso de las “mascarillas inteligentes”[1] hará posible la identificación de personas enfermas.

Durante los confinamientos por el Covid-19, un gran número de personas descubrirá las facilidades y rapidez de realizar compras en línea. La mayoría de quienes trabajan desde casa se replantearán si merece la pena tener un coche. 

En los últimos meses, se han incorporado miles de kilómetros de carriles bici en las ciudades, con acceso limitado al tráfico. Los trabajadores que necesiten desplazarse optarán de forma masiva por el uso de la bicicleta tras meses de confinamiento por la Covid-19. Esto tendrá un impacto positivo en el uso de nuevas formas de micromovilidad, como las bicis y las motos eléctricas que podrán transportar a las personas desde un punto A hasta un punto B sin necesidad de utilizar transporte público, reduciendo la emisión de gases con efecto invernadero y mejorando la calidad del aire.

Infografía de cómo cambiará el hogar después del COVID19
Infografía de cómo cambiará el hogar después del COVID19

El hogar como centro de trabajo, de aprendizaje y de ocio

El Covid-19 ha acelerado la llegada de los hogares inteligentes y les ha proporcionado un rol nuevo en nuestras vidas.

Antes de la pandemia, trabajar desde casa era una excepción, pero se convertirá en la norma en todos los trabajos que lo permitan. El hogar pasará a ser mucho más que un lugar de ocio, será también un centro de trabajo. Esta modalidad incluirá profesiones como la de instructor de gimnasio, locutores y psicoterapeutas. Además, el hogar será también un centro de aprendizaje, porque habrá cada vez más estudiantes universitarios que pasen uno o dos semestres en casa de sus padres.

El hogar del futuro se transformará también en una verdadera ‘fortaleza digital’ con sensores inteligentes, detectores, puntos de entrega segura del correo, e incluso dispositivos de monitorización de la salud, integrados como los quipos de diagnóstico electrónico y aplicaciones móviles que permitan garantizar la seguridad y la independencia de todos.

En el futuro, habrá un lugar en el que se recibirá tratamiento médico y que contará con equipamiento y servicios para la tercera edad. A largo plazo, algunas familias decidirán crear un espacio en sus hogares para el cuidado de sus mayores. Este lugar estará equipado con monitorización de la salud y conexiones de vídeo para que profesionales sanitarios puedan supervisar de manera remota a los pacientes, mientras se encuentra cómodamente en sus casas.

[1] Una nueva generación de mascarillas que evidenciarán si una persona con síntomas de la Covid-19 estornuda cerca. El MIT y la universidad de Harvard están actualmente desarrollando estas mascarillas en los EEUU.